IGLESIA CRISTIANA EVANGELICA
SAMARIA
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LA PASION
POR TI Y POR MI

LA SENSIBILIDAD ESPIRITUAL

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Necesitas sensibilidad para acercarte a Dios
Según que edad espiritual se tiene en Cristo se está preparado para sufrir y llevar peso. Nadie puede compararse con
hermanos que progresan, que están dando pasos a través de renunciar y lo demuestran con hechos, son hermanos que alcanzan
madurez dejando atrás la niñez espiritual y mantienen una buena actitud en cada situación. Los bebés y niños espirituales suelen
castigar al siervo de Dios con su mala actitud, es como provocar a Dios. Según la edad espiritual que tienes en Cristo la actitud
cambia. Jesús con 12 años dejó perplejos a los sabios, siendo niño tenía una madurez espiritual mayor que los demás.
Pablo no tenía ministros para ponerlos en las iglesias, ponía ancianos, hermanos
mayores que fueran responsables para que pudieran corregir. Antes de comenzar Pablo
su ministerio la palabra pastor todavía no existía hasta que él lo ejerce; en el momento
que comenzó el ministerio a los gentiles tiene que levantar pastores y es cuando empieza
el pastorado. Cuando Dios levanta un pastor levanta un ministro de su palabra.

Juan Bautista que fue el último de los profetas, tuvo el privilegio de tener dos
ministerios a la vez: el de profeta y sacerdote. Era un sacerdote por dinastía,
descendiente de Zacarías su padre, tenía 30 años cuando comenzó a ejercer el
sacerdocio, de manera que anula el sacerdocio del templo porque aquello era una cueva
de ladrones y estafadores. Como profeta anunció que había uno mayor que él, nuestro
Señor Jesucristo. Juan pasó su sacerdocio a Jesús cuando lo bautizó en el río Jordán.

Cuando Dios levanta un pastor está levantando un sacerdote y es ministro de su palabra.
(Lucas 4:14-30) Cristo enseñaba en las sinagogas lleno del Espíritu, respaldado por el
Padre como el sumo sacerdote, pero no era bien recibido en todas las sinagogas.
Cuando alguien comete el error de querer quitar al ungido de Dios en una congregación
su vida es castigada por Dios.

Mira que nadie te engañe y ora para estar firme, vela para que el Señor no te alcance
desprevenido cuando venga a buscarnos, tienes que estar entrenado. Parte de Israel no
entró a la tierra prometida por dejarse vencer por la queja, no quisieron entender el trato
de Dios, la palabra les era dura y pesada, al igual que pasará con muchos que no podrán
entrar al cielo en el rapto por no estar preparados.

Si no obedeces a Dios el enemigo ejerce poder sobre ti. Dios castiga con juicios
personales, juicios de familia, juicios a nivel de iglesia y el juicio de la gran tribulación,
tenemos que ser librados de todo eso.

Cuando te reúnas entra con fe porque Dios actúa con personas entregadas. Moisés se
sostuvo en fe, renunció a las riquezas y glorias del faraón y Dios lo acompañó en toda su
trayectoria, es uno de los favoritos en el cielo que estará en la mesa con Jesús al lado de
Pablo, Abraham, Enoc y Elías, los atrevidos de Dios, los que no ven enemigos, ven
campo y campo para trabajar y sembrar. Mucho pueblo está acobardado, atrincherado,
acomodado y vive con los ídolos paganos de la calle, escuchan los falsos profetas para
maldecir a familias, cerrar otras iglesias y maldecirlas e intentar subestimar. Esto es lo
que tenemos hoy: tanto tienes tanto vales.
Jesús todo lo que tenía era lo que llevaba puesto, los fariseos lo miraban con desprecio porque ellos llevaban flecos, copiaron
de Roma y comían y bebían como los romanos, fornicaban como ellos. El creador se hizo pobre y no llevó queja ninguna. La
santidad de Jesús hacía que los demás no pudieran mirarlo a los ojos. Jesús buscaba personas sensibles que se identificara con
Él. Lo que le hagas a los demás se lo haces a Jesús, así que quien haga mal a su hermano, a su esposa, padre o madre en la
iglesia también se lo hace al pastor. La disciplina no es machacar, golpear o señalar, está en el oír, el hombre aprende justicia
cuando hay juicios. Mientras haya juicio en la tierra el hombre aprende, tienes que orar por tus hermanos y tu pastor es el entrenador
quien tiene la revelación para tenerte firme y escapar. Dios busca personas con sensibilidad espiritual que se identifiquen con el
pastor.

Es necesario levantarse después de caer, al igual que un bebé cuando aprende a caminar. No es malo tener errores, si nunca te
mueves por no equivocarte no aprenderás, no sabrás distinguir lo bueno de lo malo. Los errores te enseñan a mejorar y a rectificar;
el mal está cuando no quieres salir del error. Lo más importante es la sensibilidad espiritual para discernir el Espíritu, te ayuda a
experimentar la vida de Dios y la palabra llega a tu corazón. No podrás ser sensible al Espíritu con tu carácter humano, delante de la
presencia de Dios tienes que dejar a un lado tu condición humana.

Tenemos que saber entrarle a las personas, la sensibilidad hace que te des a los demás y ganes muchas almas mostrando primero
las buenas obras y olvidándote de ti; Dios te guardará del mal que pueda venir a tu casa venga lo que venga. La sensibilidad te guía
a curar, los sensibles se apartan de hacer daño. Se necesita una iglesia sensible que note la presencia de Dios cuando cae en la
congregación.

Si buscas a alguien para que te ayude, busca personas sensibles que son sufridas, aquellas que no se molestan. Los bebés en
Cristo se ofenden fácilmente y no saben guardar la compostura, pero los maduros en Cristo son los que llevan sensibilidad y
disciernen. La sensibilidad te lleva a tener sabiduría y frutos como la bondad y la humildad.

Todos los hombres que Dios levantó en la tierra como David, Elías, Noé... tuvieron algún fallo, excepto Jesús que fue perfecto hasta
el final, se alimentaba del Padre en constante oración. Te tienes que alimentar del Hijo y el Hijo se alimentará de ti. Cuando hablas a
los demás con el corazón y con sensibilidad estás alimentando y transfiriendo lo que Jesús te ha dado. Si no renuncias a ti mismo
para crecer en Jesús no podrás crecer, tu sensibilidad te dice a donde puedes llegar. Dios no acepta lo viejo de ti, Él desea que
vivas en el nuevo hombre, el ser que quiere moldear en ti, para casarte con Él en las bodas celestiales donde no existe ni varón ni
mujer.

Para quitar la aspereza de tu vida necesitas sensibilidad que es la sustancia que te cura, comienza a irse de ti las
ambiciones y lo que tienes lo compartes con los demás. Dios Padre busca tu cariño, por ello Jesús tuvo que enseñar sensibilidad y
orden. La sensibilidad crea honor y espacio, Jesús buscó el cariño de su pueblo y muy pocos lo entendieron. Los apóstoles más
sensibles eran Pedro, Juan y Santiago. Los materialistas son insensibles y no entienden lo que Dios busca de nosotros. Vale más el
cambio de actitud que el estar siempre repitiendo el arrepentimiento, es tener una actitud sin odio, sin venganza y sin rencor.

La perfección no viene por maestría humana es por gracia, los que reconocen sus fallos son los que se liberan porque en
realidad son los que aprenden a levantarse y no se esconden, prefieren dejarse limar.

Dios se complace de los humildes y sensibles. Son los que se quebrantan en arrepentimiento verdadero que lleva al cambio de
actitud. Es un deleite que Dios te visite y te de un regalo por su gracia, Él se acuerda de tu constancia cuando lo sigues de corazón
sin buscar nada a cambio. Lo que renuncies por Cristo es lo que tendrás, si no renuncias a nada no tendrás nada en el cielo.

Debes preguntar al Señor si le caes en gracia, pídele su gracia para que obre en ti, que hagas su obra y no la tuya, no es lo que
tú deseas hacer si no lo que Él desea hacer en ti para servirle. Cuando pagas el precio Él te pone en lugares más altos, un ejemplo
es José que lo puso al lado del faraón. Dios se acuerda de ti en su tiempo y te levanta para volar como el águila, Él reconoce tu
sensibilidad y tu esfuerzo en agradarle.