IGLESIA CRISTIANA EVANGELICA
SAMARIA
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MUSICALES DE SAMARIA
HORARIO DE CULTOS
LA PASION
POR TI Y POR MI

LA MADUREZ ESTA EN LA DISCIPLINA

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Primeramente has de buscar el reino de Dios
Dios hasta que no alcanzas madurez no te puede mostrar el porque hay cosas que no te puede dar. El deleite es espiritual
no es carnal. No confundamos la palabra cuando Jesús dijo: "el que no come mi carne y bebe mi sangre…", no se trata de hacerlo
físicamente, Jesús lo dijo en el Espíritu no en la carne. El evangelio es la sustancia por la cual vino Jesús. El evangelio es Cristo. En
la Biblia hay tres edades que debemos mirar, sino escudriñas las escrituras no tienes fruto de la palabra.
Dios no te va a conceder deseos naturales, primeramente has de buscar el reino.
Dios no está obligado a darte nada. La salvación no se hereda de los padres, somos
salvos al momento por fe. Los judíos se salvaban cumpliendo y sirviendo la ley cada día,
por obras; pero los gentiles somos salvos por fe. Si dejamos la fe nos perdemos, es
necesario llegar con la fe hasta el final. La salvación no son regalos ni recompensas, sólo
es salvo.

En la biblia encontramos a dos personajes que maduraron antes de tiempo, que son
Josué y Caleb. Los justos son los que maduran, como Noé que vemos que Dios lo aparta
porque maduró. Así que, podemos ver que las personas que maduraron son las que Dios
usó, son las que tienen derecho a corona.

La madurez te da derecho a corona. Hay 5 coronas declaradas visibles y luego hay
otras que obtienes por comportamiento, obsequios del Señor, e incluso hay diademas.
Pero esto no se puede reclamar en el cielo ni aquí, todo es por precio (sufrimiento,
disciplina,..). La salvación es gratis pero hay dos cosas más que son los galardones y las
recompensas, y que las podremos tener en la eternidad.

Vaciarnos de nuestro ego es muy costoso, y es necesario recibir la exhortación y la
disciplina. Jesús lo que quiere es que nos vaciemos para llenarnos de Él. El vino viejo se
refería a los judíos, que habían bebido de Moisés. Pero el vino nuevo son los evangelios
de Jesús. Por tanto el vino viejo y el nuevo no se pueden mezclar. Lo sobrenatural de
Dios no puedes llevarlo a la mente. Porque Él toma de lo espiritual y puede crear lo que
sea nuevo en lo físico.

Él junta las dos naturalezas, es un efecto divino que puede impactar en nosotros. Si te
mueves en lo natural, en el hombre viejo, el vino nuevo no lo has digerido. A nosotros los
gentiles se nos echa a perder la bendición cuando nos movemos en lo natural. Muchas
veces Dios no te puede bendecir porque tienes mucho viejo en ti, y Él no puede ponerte lo
nuevo.

Es necesario que nos vaciemos de nosotros para que Él crezca. Pablo decía que
cada día muero porque siempre quedan residuos o sedimentos en el vaso. El vaso
somos nosotros que debemos despojarnos de todo, según nuestro interior necesitamos
más o menos limpieza, no todos los vasos son iguales. Él toma esos vasos y los
convierte en piedras preciosas. Las recompensas son proporcionales a como están
nuestros vasos, hay grados: oro, piedras preciosas, diamantes…
En el milenio nosotros enseñaremos ciencia, el evangelio, y lo harán aquellos que son vasos de honra. Los vasos se van a
diferenciar unos de otros por la gloria, por la luz. Según lo que padecieron y como dieron su vida por Jesús. Los vasos reverentes
recibieron la vehemencia y benignidad del Señor, y brillarán. El Señor llenará el planeta de su tecnología espiritual, no será carnal. Y
los demás reconocerán a éstos que brillan y tienen galardones.

El oro es muy poca cosa comparado con las glorias que Dios va a dar. Según el servicio que tú has hecho Él hará en ti. Cuando uno
está tocado por Dios no se lo ve a sí mismo, pero los demás si pueden ver esa gracia. Como por ejemplo, Moisés no se lo vio
cuando descendió del monte después de haber estado con Dios, pero los demás sí podían ver la luz en él.

Para tener de Él debes perder de ti, debes escalar, esforzarte y alcanzar niveles. El esfuerzo es disciplina.

No te conformes a ser un cristiano sin propósito. Los que tienen propósito son los que quieren alcanzar lugares de gloria. No se trata
de leer libros sino de practicar. El amor es un pacto que se hace a las buenas y a las malas. El amor es ciego.

Hay una historia de una pareja enamorada que dice así:

“Había una pareja que estaban muy enamorados y a punto de casarse, pero ella tuvo un accidente y se desfiguró la cara; entonces
al verse su estado le dijo a él que no estuviese con ella porque no se merecía que estuviese así toda su vida con una mujer
desfigurada, pues no quería que la viese así. Al ver él que no podía hacer nada a pesar que la amaba se tuvo que ir y dejarla como
había pedido. Pasaron 10 años, y él se había guardado, no estuvo con otra mujer, y volvió a ella. Ella lo menospreciaba porque
pensaba que no le querría, pero Él al poco tiempo se quedó ciego y precisaba de una venda en los ojos; entonces ella al saber que
no la podía ver volvió con él. Estuvieron juntos por 10 años hasta que ella murió. Pero lo que no supo ella es que él estuvo fingiendo
durante esos diez años que era ciego para poder estar junto a ella.”

Cuando alguien quiere algo lo sigue hasta el final. Esa venda se la tuvo que poner Jesús para enamorarse de una novia quemada y
podrida como nosotros. La mente natural no puede percibir este amor.

Los espirituales en la época de Pablo era porque maduraban en el corazón, no era por leer porque entonces no había Biblia. La
madurez está en la disciplina. Los maduros son los que procuran hacer el mejor servicio para Él. Que Él sea tu rey. No se trata de
la edad sino de servir a Dios de corazón.

Sino pagas el precio no le demuestras a Dios que le amas. Los que le aman quieren estar cerca de Él, no lejos. No lo hacen de
labios sino de corazón. Y cuando Él esté en ti no te darás ni cuenta de que estás reflejando a Dios en tu vida; y le haces a los
demás que tiemblen en sus corazones.

El esfuerzo es disciplina. Las coronas son proporcionales a lo que hayamos hecho en el servicio. Y los que adoran en espíritu y
verdad es en el servicio. Servicio es ser un todo terreno, para lo que haga falta ahí estás. Válido para todo. No le importa venga lo
que venga.

Puedes ser salvo pero no te esfuerzas para ir al cielo.
El hombre por la disciplina se aparta del mal.

Jesús dijo que muchos no desearan haber nacido. Las personas maduras son los que salen de niños y empiezan a subir.

1 Corintios 3:1-3

Son temas para meditar, si no meditas, la palabra va a tener consecuencias en tu vida. Los niños en Cristo van al paraíso pero no
alcanzan nada más. Los que no comen carne se refiere a la palabra espiritual. Sino entiendes la palabra es porque dejaste de
esforzarte, no meditas y no puedes digerir el evangelio agresivo que te arranca tu yo, tu centrismo. Esto se quita con pruebas de
fuego.

Cuando tú dejas de ser, Él será en ti una nueva persona. Éste es el regalo más grande que puedes tener. Una iglesia no es un
centro de rehabilitación, no se trata de consentir, la iglesia cura y está para transformarnos para el rapto.

1 Corintios 3:8-17

No hay madurez sin disciplina. De una persona no disciplinada te puedes esperar cualquier cosa y necesitas mucha paciencia. La
obra está en tres partes: oro, plata y piedras preciosas. El fuego la probará y si permanece recibirá la recompensa. Lo que se
quema se pierde. Se quema nuestra obra de heno, lo natural, y entonces sale humo; pero sino sale humo es que entonces hay oro,
plata o piedras preciosas. Éstos son los que estarán más cerca de Jesús.
Los que son de heno, hojarasca o madera pierden porque hay cosas que no le agradan a Dios, y tiene que purificarte pero al menos
serás salvo por fuego. Si quieres aspirar a algo grande habrá sufrimiento. Debemos ganar para no ver el humo. O humo o metal.
Los tres amigos de Daniel salieron del horno y ni sus ropas olían a humo. Cuando tienes valores de madurez, Jesús está en medio
y te protege. La santidad no viene por posturitas que pongas.

Gálatas 4:3-5

El enemigo es especialista en hacerte religioso, y la religión no salva, es muerte. A los niños se les engaña, pero a los maduros no.
Usa estratagemas de doctrinas y los niños son arrastrados al engaño, y los arrancan del fundamento.

Efesios 4:14

Hebreos 5:12,13,14

Los niños no ven el peligro, son indisciplinados. La palabra te hace maduro porque la practicas. El alimento sólido es la meditación,
intimidad con Dios. Tienes que digerir lo que comes sino serás inexperto.

Lucas 8:12-15

Te salvas por la fe, y la fe necesita palabra para alimentarse. La salvación se pierde por falta de entrega, por falta de palabra. Si la
palabra no entra en el corazón y no echa raíces no puedes cambiar. Sino hay aceite en tu alma, ésta se seca. Los niños son
creyentes que están perdidos, no tienen raíz de la palabra en su corazón.

Los maduros son sabios. La mujer sabia edifica su casa más la necia con sus manos la derriba. La mujer es la iglesia. La sabiduría
engrandece a las personas. El señor nos quiere sabios para escapar del lazo del cazador.

2 Pedro 2:20,21,22

No puedes tener caída tras caída porque llegará un momento en que no te podrás levantar. Escapa por tu vida antes de que te
contamines, cuida tu sentimientos antes que sea demasiado tarde.

1 Corintios 13:11

13:11 Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era
de niño.

Sino tienes raíz en el momento de la prueba abandonas. La palabra que no tiene raíz no tiene memoria para recordar dónde erraste.
Pero las personas que algo les redarguye, les tira y su conciencia no les deja tranquila son los que estás siendo hijos de Dios, y
están entrando en dimensiones espirituales; están madurando.

El día después del rapto no puedes arreglar nada, es hoy donde puedes buscar lo mejor del cielo. Las cosas del cielo vienen
por sufrimiento. Pablo le dice a Timoteo que si sufrimos por Cristo reinaremos con Él. Sufrir es que el vino nuevo entre y se vaya el
vino viejo de la religión, de la ley; todo lo que no es compatible con el evangelio, que no tiene la misma naturaleza y son otros
espíritus. Tienes que aferrarte a la palabra y afirmarte para que tengas raíz, y se clave la semilla y dé fruto.

Sino haces las cosas de corazón estás perdiendo el tiempo, quieres ser visto. Si sufres reinarás, sino sufres no hay reino; todo lo
que tienes es humo. Estarás en gloria pero sin dones. En el paraíso no hay dones. Tendrás los grados que has conseguido aquí
para siempre.

Aumenta tu capacidad de ser creyente, de amar, pelea, saca fuerzas de donde no hay. Los vencedores en Dios no dicen nada,
están callados. No te hagas el espiritual cuando no lo eres.