IGLESIA CRISTIANA EVANGELICA
SAMARIA
martes a las 19:00 h
viernes a las 19:00 h (culto de oración) 
sábados a las 18:00 h
domingos a las 11:00 h y a las 18:00 h

IGLESIA SAMARIA. TERRASSA
C/ Moncada 664 Terrassa (Barcelona - España)
Telf. (+34) 93 731 11 81
samaria@iglesiasamaria.org
MUSICALES DE SAMARIA
HORARIO DE CULTOS
LA PASION
POR TI Y POR MI

HUMILDAD ESPIRITUAL

>>VOLVER AL MENU DE PREDICAS ESCRITAS
Es muy importante la humildad espiritual
El Espíritu se opone a todo reconocimiento que nos hacemos a nosotros mismos. En si el Espíritu y la carne
están opuestos entre ellos. Sin conocer la humildad no hay revelación. Al espiritual todas las veces que ve descender
la nube de Dios le es vida; pero el carnal se aburre o incluso la menosprecia.

La escritura nos enseña la humildad espiritual. Ambas van unidas.
Para saber cómo era Jesús en su interior, no lo veremos en los evangelios, sino que tenemos que acudir a las
revelaciones de los profetas en el Antiguo Pacto (Más adelante entraremos más en profundidad en este tema).

Si el mundo entero está bajo el maligno, quiere decir que una iglesia se levanta como muro de intercesión, ese
príncipe no podrá dominar la luz de dicha iglesia.
Los intercesores son “francotiradores expertos” que defienden la obra de Dios y tienen un discernimiento
para divisar entre muchos y distinguir el maligno.

Si soy muy “lista” mi humildad está por los suelos “lo necio del mundo escogió Dios”.
Nos beneficia pertenecer a la fase de publicano “Ay de mí…” estar en esta condición es ver las puertas de la
revelación abiertas para entrar.

El Apóstol Pablo se considera “Publicano” porque a sí mismo se veía el más pecador de todos.
Sin prueba nuestra humildad seria de madera y desaparecería. La prueba es para el metal. Sin humillación la mentira
que está bajo nuestra lengua, será nuestra destrucción.

Todas las personas que lloran y se alegran cuando otros crecen son las que ejercen la humildad que es extensa y no
tienen límites. La humildad no se confiesa para tenerla sino que nos tenemos que vaciar de nosotros mismos (el
ejemplo en el apóstol Pablo).

Los que al venir al Señor no tenían mucho veneno o vicios, e incluso tenían humildad de nacimiento son aptos para
que el Señor los reconozca (ej. El centurión).

Adán cuando pecó, quedó en un estado de humildad el resto de los 900 años que vivió. También su hijo Set, le pasó
igual. Durante sus vidas era común para ellos que tuviera relación con ángeles y seres del cielo. Esto eran
concesiones de Dios para unos pocos solamente.

Hay un Jesús mental que sale por la boca de aquellos que están tan solo en el primer nivel. Pero hay un
Jesús que sale desde el corazón de los que le han reconocido y le sirven desde sus entrañas.

La mentalidad de listo, listillo, no nos deja salir del “patio” de la salvación.
Progresar en el espíritu no es igual de fácil o difícil que hacerlo en lo natural.
La humildad que Dios quiere que tengamos es para obedecerle. Hoy se tiene el concepto de que una persona
con pocos o ningún estudios o que viste ropa antigua, es humilde ¡eso es falso!

Desde la edad de niño no tenemos ni llamado ni propósito, ni futuro. Lucifer mismo cayó en picado de toda su
grandeza y toda la luz, abandono la zona de humildad. Nosotros si abandonamos por soberbia u orgullo, caeremos
del tercer o cuarto nivel, al primero de todos.

¿Quieres entrar en la eternidad? Solo los humildes. Las maldiciones de nuestro pasado, es una intoxicación que
arrastraremos si no recibimos un lavabo de “estomago” (corazón).

Con el corazón de Adán no podemos agradar a amar a Dios, pero con el del segundo Adán sí que podremos
empezar pues tenemos una semilla de Dios. Si David era conforme al corazón de Dios y eso que aún no era nacido
del segundo Adán. Los que están en maldición y viven aún en el primer nivel, juzgan, escarnecen y menosprecian al
Pastor y las ordenanzas de la Iglesia.

Cuando nos hacemos maestros a nosotros mismos, es como si nos metiésemos solos en quirófano para operarnos
a nosotros mismos.