IGLESIA CRISTIANA EVANGELICA
SAMARIA
martes a las 19:00 h
viernes a las 19:00 h (culto de oración) 
sábados a las 18:00 h
domingos a las 11:00 h y a las 18:00 h

IGLESIA SAMARIA. TERRASSA
C/ Moncada 664 Terrassa (Barcelona - España)
Telf. (+34) 93 731 11 81
samaria@iglesiasamaria.org
MUSICALES DE SAMARIA
HORARIO DE CULTOS
LA PASION
POR TI Y POR MI

EL TESTIMONIO DE UN CRISTIANO REAL HABLA POR SI MISMO

>>VOLVER AL MENU DE PREDICAS ESCRITAS
Que nuestro hechos hablen de nosotros
Dios no habla a cualquiera, pero nosotros sí. La gente se ha concentrado fuera de Jesús, en los regalos. Pero ahora no hay
premios, sino después del milenio. Él dará conforme a lo que hayamos hecho en el cuerpo, en la iglesia.
La iglesia es el cuerpo de Cristo, la sinagoga no lo era, era un templo.
La Iglesia tiene luz, pues somos la morada del Espíritu Santo.
El cristiano se forma en los evangelios, lo demás no dice nada. Hoy tenemos muchos
anticristianos, pues niegan que Jesús vino y que no es real. Y nosotros también nos
convertimos en anticristianos cuando no escudriñamos las escrituras, y no nos
concentramos en Él.

El verdadero cristiano habla por sí mismo, porque reúne muchas cualidades, hay
frutos. No tiene que decir mucho, ahí es donde empieza la sabiduría. Las almas de fuera
se ganan por el testimonio. El testimonio era lo principal para que la gente sirviera. Así que
muchas veces creemos que tenemos mucho pero si no hay testimonio de poco sirve. El
buen testimonio de nuestra vida es el que habla por sí mismo. Todo lo que tú quieras
forzar no sirve.

Debes ver tus errores y defectos, para poder corregirte. Somos de un solo cuerpo
espiritual, no de muchos. Esto son ordenanzas divinas no de hombre. El lugar donde Dios
hace un vaso nuevo y lo vuelve a usar es en la iglesia. Ahí es donde el alfarero que
restaura.

El régimen del Espíritu es el que debe reinar, pero para el hombre carnal es agresivo, y no
lo quiere. Dios está esperando que la viña dé fruto. Podemos tener una apariencia muy
bonita pero nuestro fruto puede ser silvestre y amargo. Sino estás bajo el nuevo régimen
del Espíritu te riges por tus propias leyes.

Dios toma decisiones a través del siervo, al igual que hizo con Jacob respecto a
Efraím y Manases. Sino tienes el evangelio de la gracia y la santificación vives en tu propia
ley, con tu propia opinión, pero no de Dios.
Jesús les decía a los judíos: a vosotros os parece que sois salvos porque os guiáis por
vuestras propias leyes. Pero adulteraron la palabra.

Más ahora ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no
andan conforme a la carne ( tu propia ley) sino conforme al Espíritu. Así que sabes que
eres cristiano si andas en el Espíritu, y no cuando andas en tu propia ley, eso es ser
anticristiano. El nuevo régimen, el del Espíritu, es a través del cual debes conducirte y
caminar (Romanos 8).

Él escribirá sus leyes en nuestra mente y en nuestros corazones. El evangelio es
Jesús, y sólo hay esa puerta, nadie llegará al Padre sino es a través de Jesús. Nadie más
puede salvar, ni Pedro ni María. Sólo Jesús, el redentor, es quien te puede oír. Pero como
la gente vive en sí misma busca otras fuentes.
Has de darle lo mejor de ti a Dios, y no lo peor o lo que te sobra. No es por leyes naturales sino espirituales. El reino de los cielos es
duro, y sólo los valientes lo arrebatan. Así que para saber si eres un anticristiano mira tu testimonio. Nunca te valores por lo que te
digan los demás, o por lo que tú creas que eres. No te valores por tus obras. No hagas énfasis en estas cosas (milagros,
prosperidad...) sino en Jesús. Para parecerte a Jesús has de humillarte y tener un rostro de sensibilidad. La sensibilidad te acercará
a Jesús.

Se puede llorar de rabia y odiar; es de impotencia pero no es porque tu corazón este tocado, o  porque haya sensibilidad, debemos
tener cuidado con estos sentimientos.
Si hay sinceridad en ti, rogarás a Dios para que te perdone. Debes quitar de ti todo el montaje mental y acercarte a Dios tal como
eres sin añadir tu personaje, sólo humillado te verá Dios.

Debemos vigilar muy a conciencia nuestra lengua, pues podemos perdernos. Toma medidas sobre tu boca. Satanás es el
acusador, no te pongas a su lado. Si te quejas empezarás a enfermar,  pues las quejas atacan a la mente y el alma. Por eso Pablo
decía no os quejéis para que no seáis condenados.

Los regalos en la tierra se rompen, y a veces nos duran muy poco, porque cuando abrimos nuestra boca lo perdemos todo.
Nuestras leyes lo cambian todo.
El aliado de la humildad es la mansedumbre, la templanza. La personalidad de una persona habla por sí misma, es el carácter y
este se forja en las pruebas. Pablo después de predicar recibía bofetadas. Y a Jesús también le dieron.

Que el justo te reprenda te hace un favor. No podemos tener dominio propio sino tienes un carácter formado. Y un carácter de
leyes naturales y alianzas de soberbia te lleva a una ruina, es un fruto silvestre amargo.
Dios dice: ¿que haré con mi viña después de haberla cuidado tanto?
Muchos siguen a Jesús por libre. Debes escuchar al pastor en la gracia no en la ley. Pedro predicó el evangelio del agua (Hechos 2),
pero cuando llega Pablo predica la fe y la sangre. Y Pedro lo acepta y recibe la revelación y el evangelio de Pablo, y acaba
predicando lo mismo. Recibe la revelación de tener a Jesús dentro y lo reconoce, y lo considera.

La gente se concentra mucho en ellos mismos, pero se nos tiene que reconocer porque lo que tú eres, tu testimonio, habla por sí
mismo. Los que crecen en el Señor no son niños, no buscan reconocimiento, quieren darle la gloria a Jesús. Tenemos el fuego de
prueba que es el que nos transforma y hace que aprendamos, que aguantemos. Los que no aceptan está enseñanza tienen un
evangelio postizo, que no les forma.

Cuando te estás quejando siempre nunca creces, eres como el mocoso en la casa. La Biblia nos enseña que habitemos en
armonía. Si tienes un carácter agrio, se te ha de decir porque sino no vas a salir de ahí. Los que maduran son los que van teniendo
el carácter de Jesús. El carácter de Jesús se le pego a Pedro porque camino con Él durante tiempo.

La palabra es Verbo, y el Verbo se transfiere. Así que Jesús es transferencia.
Debes pasar por el entrenamiento del pastor para crecer. De lo contrario, es como echar una carta que dentro no hay contenido. Así
que el entrenamiento debe ser primeramente en tu carácter. Debemos dejar los caracteres agresivos, las contestaciones agresivas,
son espíritus que están ahí y nos dejamos llevar. La familia del mal carácter es la soberbia y el odio. Para tener equilibrio y
estabilidad necesitas y debes tener dominio propio. Así podrás controlar tu carácter y reacciones.

La gente cambia y se vuelve estúpida cuando las elevan, y se lo creen. La educación y los estudios naturales no te
transforman para Dios.

Mejorar nuestro camino y nuestras obras significa mejorar nuestro carácter, nuestras actitudes.

Una persona agresiva de mal carácter nunca se transforma siempre va a peor. Así que lo primero es mejorar y controlar el carácter
para poder sensibilizarte. Porque en el momento que toquen tus intereses y te rebotas, Dios ya no tiene nada que hacer. Si tienes
un carácter dominable debes ir a 2 de Timoteo, Dios no nos dado espíritu de cobardía, sino de poder y dominio propio.
Resistid al diablo y huirá de vosotros. Y luego nos dice no deis lugar al diablo. Si le das paso estás perdido, porque ya no ves el
pecado y no puedes controlarlo.
Ahora bien, cuando tienes domino propio resistes al diablo; sin embargo, cuando vienen personas descontroladas es porque han
dado lugar al diablo. Si estás mal ves al altar, para que puedas ser transformado. El altar es la iglesia.

David en el salmo 51 le pide que le vuelva el Espíritu Santo, para que lo restaurase porque dio lugar al diablo. Así que el que al
Señor se la hace su Espíritu se va, porque entonces en la época de David no tenían las arras del Espíritu, pero hoy día lo contristas.

Ocupaos en las cosas del Espíritu Santo, déjate que te venga la lluvia, déjate llenar. Cuando cambias el carácter, te estás formando,
y Dios va a hacer cosas. Un mal carácter crea una mala persona. Lo echa todo a perder, no se puede aguantar, por eso las parejas
hoy no duran.

Así que vemos como Jacob bendice a los hijos de José y cruza las manos, porque Dios lo dispuso así. A quien le cayera la mano
derecha le caía la bendición. Y el Espíritu en el último momento las gira, y eso a José no le gustó e intentaba tirar del brazo. Así que
el hombre no puede intervenir cuando el Espíritu es quien hace. Dios hace cosas que nosotros no entendemos, no podemos decir
nada porque habla nuestra carne.

Predicar el evangelio es exclusivo a los guerreros que no les importa perder amigos por el evangelio. Deja tus opiniones
fuera, y todos los fuegos de otros altares y sométete a la voluntad de Dios y obedece al pastor que te ha puesto. Necesitas su
corrección para escapar del día venidero.

Guárdate tus leyes, tus pronósticos, tu adivinación y tu sabelotodo. Preséntate a Dios sin nada de esto y humíllate. Deja tratar tu
carácter, no pienses que no tiene importancia. Por oír las simplezas, la gente se pierde y no se transforma, huye de las simplezas.
El simple oye, viene el lobo y se queda. El sabio huye.

Tu concentración no debe ser la calle ni el mundo sino Jesús. Debes entender que para parecerte a Jesús has de cambiar tu
carácter en un carácter santo y tendrás domino propio, y después tendrás una personalidad de Dios. Pero nada de sentirte una
estrella.

Gálatas 2:1-10

Adorar es una concentración de valores que se ve por sí mismo, es un santo carácter. Los adoradores son personas responsables
que sirven y lavan los pies de los siervos.

Hay que tener cuidado con los disfraces del carácter. Los lugares de gloria en el cielo son para toda la eternidad, donde te sienten te
quedarás, te darán el premio que te mereces según hayas oído, guardado y practicado.

Uno es lo que come, lo que habla y piensa.
Eso es lo que le pasó al marido de Abigail, Nabal que despreció a David, al ungido; pero ella, reaccionó y le dijo a David no lo mates
porque es duro de corazón, tiene un carácter insoportable, y si no es por ella hubiese muerto, ya que sus palabras calmaron a
David.
Y pasados 10 días el hombre se murió sin necesidad de haber actuado David. Dios lo permitió por hablar mal y menospreciar a su
ungido. Y David no quiso nada de sus posesiones, sólo cogió a Abigail y la tomó por mujer. Valía más la mujer que todas las
posesiones que habían. Estos son los buenos atributos de la Iglesia que sean pacificadores y huyan de las simplezas. David vio
claramente la virtud, que esa mujer cuidaría de él, de su mente, corazón y tripa. David era sabio como Pablo o Daniel.

Cuando peleas contra el hermano eres poca cosa, cuando no te sometes y te sujetas no eres nadie. El evangelio es
poderoso porque es un recordatorio que nos corrige y nos purifica y acerca al Señor. Así, enamorarás las almas, los corazones
sedientos, las vidas que no tienen consuelo de nada, y a la gente que está desahuciada. El evangelio es la vida.

Jesús es el rapto, porque Él dice yo os tomaré. Él es el que nos va arrebatar. No se trata de que te concentres en el rapto sino en
Jesús. Antes del rapto hacemos operaciones por el Espíritu Santo.
El reino de los cielos consiste en ser un grande en amor, porque tu amor es fluyente, silencioso y habla por sí mismo. Por eso dice,
quise hablaros como a espirituales pero no pude, os di leche porque teníais mucha carne.

Pablo tenía la revelación del rapto (tiene 13 epístolas llenas de revelación)
Las escrituras te harán sabio, y te salvarán, no destruyas la obra de Dios.

Hechos 15:1-6,  16:4,5

Pablo fue a las autoridades, a los apóstoles a aclarar la situación del evangelio entre los gentiles, y como Dios había obrado. Y
Pedro aceptó el evangelio que presentó Pablo a los gentiles y la revelación de Cristo.

Hechos 16:4,5

En tu boca está la vida y la muerte. Tú eres lo que comes y lo que hablas.
Y nadie descuide una salvación tan grande. Gloria a Dios.