IGLESIA CRISTIANA EVANGELICA
SAMARIA
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MUSICALES DE SAMARIA
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LA PASION
POR TI Y POR MI

EL PECADO MATA Y TRAE MUERTE

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Tenemos que discernir que es pecado
En la iglesia ha entrado la maldición y el paganismo. La gente peca porque no tiene conocimiento bíblico y de conciencia.
La palabra hay que admitirla, en el momento que encuentra rechazo Dios te cierra las fuentes a no ser que te humilles y arrepientas
de corazón. Pero cuando lo haces por costumbre te estás burlando de la palabra de Dios, y esto se convierte en algo muy serio. El
arrebatamiento es como el día del examen.
A la gente que le falta el conocimiento no tiene visión. Son como niños pequeños
que no distinguen los colores, que para conocerlos deben crecer y formarse.

Si no disciernes lo que es el pecado cómo puedes decir que vives en santidad.
Para que entre lo bueno en ti primero debes echar lo malo. El vino nuevo es vida, es
curativo. Y no puede entrar cuando resistimos la palabra y hemos hablado mal de su
palabra que es la buena tierra. Todo esto son perjuicios y condenas para el alma donde te
alejas cada vez más de Dios.

Hay que ejercitar los sentidos espirituales. Dios pasó todo lo del antiguo testamento al
nuevo régimen espiritual. Cuando no sabemos separar lo precioso de lo vil es porque no
ejercitamos los sentidos espirituales, y no retenemos, no tenemos memoria para la
palabra y podemos seguir el ritmo a alguien que te trae mucho de Dios.

Tu enemigo está en tu mente, boca, ojos... que es lo que te hace caer, así lo dijo
Jesús. Debemos vivir como si no tuviésemos eso que nos lleva a perdernos, has de vivir
por fe, sino satanás viene a confundirte. Satanás viene a ver si tiene algo suyo en ti, para
reclamarlo. Si no tienes a Cristo tu alma está en destrucción porque Él es nuestro
amparo y quien salva nuestra alma.

Jesús lo que más demandaba a sus discípulos era que no recordaban nada,
también que no tenían entendimiento, eran olvidadizos. Él decía tardos y duros de
corazón.
Partir el pan es ministrar su palabra. Si su palabra sale del corazón Él la oye, es como si
estuviésemos en el cielo comiendo. Y cuando ve que le amamos y lloramos por su
sacrificio Él se conmueve.

El predicador es el primero que tiene que subir la bandera, eso quiere decir que hay
amor. Los pecados de la carne no temen en decir mal alguno. Jesús nos dice quién eres
tú para tomar mi palabra en tu boca. No todos pueden cantar según qué canciones, sólo
los redimidos, aquellos que saben tener su palabra en el lugar que le corresponde.

El pueblo de Dios espiritual es el que está crucificado juntamente con Cristo, es el que
discierne el pecado carnal y el espiritual.
Las piedras se forman con el río, a través de los años el río las deja lisas para poder
lanzarlas para que planeen. Así es el cristiano, Dios nos tiene que tener así en el río para
pulirnos y formarnos.
Muchos se levantan pero no han sido enviados por Dios, ellos mismos se autoproclaman.

El trabajo de Pedro, tirar de las redes, era costoso y duro. El Señor sabía lo que había dentro del corazón de Pedro y por eso lo
llama, no por su fuerza física o porque fuese rudo.

Si no discernimos los pecados es porque nosotros mismos pecamos y nos redimimos a nosotros mismos. La Iglesia tiene una
maldición interior de paganismos, y presentan a Dios dones que tienen como algo poderoso de Dios, que si oraron y se cayeron
miles, que si esto o si lo otro, etc. Todo como si fuese una garantía de ser algo.

Una persona no está capacitada hasta que no muere a su yo, a su ego, entonces es cuando empieza a disfrutar la santidad.
Quiere estar lejos del pecado, quiere sacar todo lo vil.

Al profeta Jeremías no le creían cuando decía todo lo que le vendría al pueblo por su pecado, le decían que el Dios de amor no haría
tal cosa. Sin embargo, en el libro de lamentaciones explica el martirio y cómo se lo llevaron todo del templo y lo saquearon todo.

Como no comes no puedes digerir. Si llevas años en la iglesia y no has comido lo que ha salido del púlpito ahora te encuentras
que no puedes digerir lo que hay, y no puedes seguir el ritmo.

La iglesia debe ser un punto de referencia del cielo, de la divinidad. Pensamos que somos indispensables en la iglesia y porque
estamos colocados en un puesto  ya lo tenemos todo resuelto. Pero Jesús no vino a colocarnos aquí sino en el cielo. No
busquemos lugares aquí sino en el cielo, el reino está allí no aquí y hay que arrebatarlo. Para arrebatarle al Señor se hace con
súplica y llanto y sufrimiento de amor, no de pecado.

David lloró por el pecado que cometió al enviar a Urías a la muerte para quedarse con su mujer, y hacerla suya. Así que según como
cogemos las cosas pensamos que lo hacemos bien y son bendiciones pero no lo son, sino que son maldiciones. David lloró
amargamente por el niño que venía de su pecado.

Las cosas de Dios espirituales son muy desconocidas, pero la gente se hace muy lista y intelectual.

Cuando uno no tiene palabra, y no es espiritual y dice que es profeta es un falso, es un adivino. Y hay que tener mucho cuidado pues
Dios lo castiga.
Acusar, ofender, juzgar son pecados. El pueblo no puede juzgar, sólo se le concede a los espirituales para separar del rebaño a
lo vil, que son las cabras.

Debemos ser personas que busquemos el equilibro. Todo es un esfuerzo para alcanzar el equilibrio, y es duro. Pero si
hay fe, dice la palabra no hay justo ni aun uno que mendigue pan. Pero si hay pecado no hay pan. Si tenemos gracia hay comida. La
misericordia de Dios son sus maravillas. Con ver el plato de comida lleno ya estamos viendo sus maravillas.

Un guerrero y un soldado no puede vivir como los demás, porque están las almas que hay que salvarlas y librarlas de la
condenación.

Creemos que conocemos a Dios, pero realmente la palabra es la que nos conoce a nosotros.

La gente que no reconocía lo que era pecado se volvió inútil. Dejaron sólo a Jesús. El amor está por encima de todo, es purificación.
Pero para alcanzarlo debemos sufrir. Si sufrimos reinaremos. En el paraíso no hay regalos, no hay gratificación sólo la vida eterna.

Sufrimos el desprecio y el deshonor de los que no disciernen lo que es pecado. Y los niños son los primeros que pueden ver esas
diferencias entre el que tiene y no, ellos captan el cariño y amor. La disciplina de los padres buenos impacta en los hijos, y ven lo
bueno de ella.
El sufrimiento hace que aprendas, cuando padeces el desprecio es como vas creciendo y madurando, y sabes apreciar realmente
el cariño y el amor.
Cuando Cristo viene a nuestra vida nos transforma de tal forma que al adorarlo es como si lo besaras.
No podemos pretender tratar a nuestros hijos como nos han tratado a nosotros cuando hemos sido menospreciados, sino todo lo
contrario debemos darle mucho cariño y guiarlos.

La palabra tiene que ser inculcada. En Eclesiastés 12 nos dice que las palabras dadas por un pastor en la congregación son
como clavos. Cuando la palabra te quema es porque lava y limpia.

Porque tu Dios eres grande y hacedor de maravillas. Las canciones nos ayudan mucho a memorizar la palabra. Para adorar a Dios
no puedes venirle con folklore sino con un corazón entregado.

Si no te mojas por Dios el no te va a sacar si te caes de la barca. El que se moja es el que tiene fe, Pedro saltó de la barca porque
tuvo fe. Debemos saltar de la barca, que es nuestro viejo hombre. Nuestra fe será puesta a prueba.

Nosotros no somos la cabeza, debemos seguir a la cabeza. Si separas tu mente de lo vil, de lo pagano, Dios te escogerá en la
nueva vida pero no en la vieja porque la desecha. No puedes ser un colaborador en Cristo con el viejo hombre porque querrás poner
tus razonamientos por delante y eso a Dios no le vale.

El joven rico se sabía bien la Biblia pero no la practicó, y Jesús sólo le puso una práctica y no fue capaz de superarla. El joven
rico se puso muy triste, en cambio, a Pedro le dijo déjalo todo y sígueme. Y eso era pedirle mucho más que para el joven rico pues
significa que debía dejar su casa, su familia y el sustento, y lo dejó todo. Obedeció sin dudar, Pedro demostró que era mucho más
difícil seguir a Jesús abandonado a su familia que un rico que debía dar tan sólo sus beneficios materiales.

La gente no prospera porque un día en un poco de dinero pusieron la codicia, y empezaron a amarlo y poner la fe en el dinero.
Noooo!, el dinero no compra la salvación.

El pecado es un engaño que te anula, porque no has recibido la palabra. Y quieres poner tus pensamientos y razonamientos. No
tienes agua y tu alma es un desierto. Tienes que vaciarte de ti, y decir con firmeza esto no es de Dios e ir quitándotelo.

Las personas que no respetan no pueden ponerse como autoridad.

Sufrir por Cristo no es sufrir por mi rebeldía, por mi pecado o por mí desobediencia. Eso no es. Después de haber sido liberado té
has quedado en un cautiverio de pecado, tu mente te lleva cautivo en un carrusel o hábitos que no puedes salir, así nunca serás
libre. Para serlo debes comerte la palabra en el Espíritu. Sino conoces, y estas pecando, no digas que tienes ignorancia, porque
ahora estás escuchando.

Depende de la vida que lleves te escucharán o no. Debemos ser claros y decir que hay un Dios y un infierno. Cuando uno
conoce la vida ha de decirlo, y respirará tranquilo.

Dios no te acepta como eres ahora lleno de pecado. Un día sí te acepto como eras, antes de recibirle, pero después ya eres
conocedor de lo que es pecado y abominación ante Dios. El borró todo tu pasado, pero a partir del nacimiento nuevo en Cristo y que
lo conoces no aceptará cualquier cosa. Te puso el contador a cero, pero a partir de ese día ya no acepta ningún pecado, te has de
limpiar y arrepentirte de todo corazón. Él es justicia.

La gente se asusta cuando tiene que ofrendar, y la ofrenda realmente de sacrificio es de amor. No mira sino que regala.

Los pecados traen muerte.
David quiso saber sobre cuántos reinaba, y no agradó a Dios. Hizo un censo y desobedeció. Dios lo puso para gobernar pero no
para hacerse dueño. Dios te pone para que ministres lo que te da, pero hay de ti que te pienses que es tuyo. Eso es robarle a Dios.
Y te va a castigar, piensa donde no estás cumpliendo a Dios.
Debes orar por el dinero y saber que cuesta ganarlo, para luego saber ser generoso. Y él te dará y te pondrá más para bendigas a
los demás.

Debemos vivir una vida de fe, y para ello debemos darnos cuenta que el libro es nuestro plato, nuestro alimento. Lo has guardado
todo de pequeño, pero no te ha servido porque Dios dice que no seamos tan solo oidores sino hacedores. Sino practicas no vives la
palabra.

No confundas el folklore con la alabanza a Dios. No debes tener miedo en ser generoso. Nuestro egoísmo es tal que no
entendemos el sufrimiento del pastor, como podemos apreciar en la siguiente historia:

Había un hombre que tenía a un hijo muy enfermo que requería ser operado con urgencia, pues su vida estaba en peligro y lo llevo al
hospital, pero cuando llegó a él no habían cirujanos disponibles. El padre estaba desesperado, gritaba a los enfermeros que
mandasen llamar a un cirujano urgentemente. No paraba de hablar y gritar con malas maneras, faltando el respeto a todos y
exigiendo que se atendiese a su hijo ya. Pero los enfermeros no podían hacer nada sólo esperar que el cirujano apareciese, y ya lo
habían llamado. Finalmente después de una larga espera en la que el padre del muchacho no paró de quejarse el cirujano apareció,
cuando el padre lo vio entrar le comenzó a increpar y reclamar: “¡porque no acudió antes, dígame! ¡eh, dígame! ¡mi hijo se va a
morir!”, le recriminaba . El cirujano lo miró pausado y con tesón le dijo: “cálmese ya estoy aquí, voy a operar a su hijo”, y fue hacia el
quirófano, y el padre continuó a regañadientes esperando a que le contestase el porqué no vino antes. Después unas seis horas de
operación el cirujano salió para explicar cómo había ido todo, y el padre insistía en porqué no vino antes. El cirujano le dijo: “tranquilo
todo ha ido bien su hijo está a salvo”. Pero el padre del muchacho insistía: "¡Pero dígame porque no vino antes!", el cirujano respiró
profundamente y le dijo: "No he podido venir antes porque mi hijo ha fallecido, y no he podio velarlo ni enterrarlo porque he venido a
salvar la vida del suyo"

La iglesia está llena de bocazas. La gente habla muy mal y con exigencias, sólo creen que existen ellos, cuando realmente te están
salvando. No hay nada peor que uno se lo haya creído tanto a sí mismo.

Dios vivía entre los sencillos. Hay tantos que se piensan que están en el 90% de ser espirituales y realmente no llegan ni al cero
coma. Si el justo con dificultad se salva, qué será del que no ha creído y esperando su venida. El pastor continuamente te está
insistiendo en que escapes por tu vida.

El pecado es no hacer nada. El que no hace nada peca.

Esta iglesia es de mucho amor, paciencia, y de mucha gracia. Debemos romper el bloqueo mental y caminar con Él como una
persona real. Estar continuamente hablando con Él y buscando su comunión.

Si ya orando vienen persecuciones, qué sería si no orásemos. Pablo decía: por amor de los escogidos sufro penalidades, pero
todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Si Dios me tiene aquí predicando todavía es porque Él respalda lo que estoy diciendo.

Lo divino de Dios no lo llames inmundo, porque estás blasfemando contra el Espíritu Santo. Sino estás bajo la convicción de pecado
no conoces los frutos. Para ser santo debes estar separado del mundo en tu interior.

Cuando te haces pacífico vas madurando. Cristo viene, y una vez que haya venido ya no hay remedio. La vida de un cristiano
necesita sensibilidad para que el corazón se vuelva blando. No confundas las lágrimas de amor en el Espíritu que son dulces con
las de amargura por el pecado.

Los malos obreros han usado la palabra engañando a la gente y haciendo mala publicidad y confundiendo.

Romanos 6:23
“Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.”

Tenemos vida eterna a cambio de santificación, purificación y de amor. Debes hacer un cambio rápido porque ya no hay tiempo, y
no habrá remedio una vez se produzca el arrebatamiento de la Iglesia.

Romanos 7:23-25
“pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en
mis miembros. ?Miserable de mí ?quién me librará de este cuerpo de muerte? Gracias doy a Dios, por Jesucristo Se?ñor nuestro.
Así  que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado.”

Vuelves a ser un cautivo como lo eras antes de conocer a Jesús, por eso no te liberas porque te has quedado en tu barca y no has
saltado. La lengua te lleva donde quiere y te controla.

La palabra que os traigo es para mimaros no para ofenderos. Lo que nos estamos perdiendo por seguir a la ley del carrusel del
pecado.
Dios es quien trae juicio.

2 Timoteo 3:6

“Porque de éstos son los que se meten en las casas y llevan cautivas a las mujercillas cargadas de pecados, arrastradas por
diversas concupiscencias.”

Si imitas la fe del pastor no tendrás problema. Nos irá bien que hablemos todos una misma cosa. En un díaa lo puedes tirar todo,
hay que tener mucho cuidado. El rapto es hasta donde lo entregas todo. No derribes lo que Dios levanta con tu necedad.
Tienes que ganártelo, Dios puede pasar de nosotros, pero nosotros no podemos pasar de Él.