IGLESIA CRISTIANA EVANGELICA
SAMARIA
martes a las 19:00 h
viernes a las 19:00 h (culto de oración) 
sábados a las 18:00 h
domingos a las 11:00 h y a las 18:00 h

IGLESIA SAMARIA. TERRASSA
C/ Moncada 664 Terrassa (Barcelona - España)
Telf. (+34) 93 731 11 81
samaria@iglesiasamaria.org
MUSICALES DE SAMARIA
HORARIO DE CULTOS
LA PASION
POR TI Y POR MI

EL ALMA PRECIOSA

>>VOLVER AL MENU DE PREDICAS ESCRITAS
Tu alma lo vale todo
Nadie puede asegurar seguridad hoy en día, en Israel cada día está el conflicto más cerca. Estamos muy cerca del final, pero Él
es quien decide, y el final es suyo. Así que brillaremos por lo que practicamos y debemos tener las obras y la fe para ello.
Los ojos que Dios nos dio se llaman fe, son los ojos de la fe los que ven más allá. Por eso Jesús dijo que le veríamos refiriéndose a
los ojos de la fe. Sólo así podemos ver a Dios, sin fe nadie puede ver a Dios.
Cuando uno no tiene fe no entiende, no puede ver porque sólo es posible a través de
la fe. La fe es una certeza, una convicción que espera lo que no se ve con los ojos
naturales. La fe real es rema, y viene porque oyes con los oídos de la fe. Con los oídos
físicos no puedes gustar lo espiritual. El oído espiritual gusta de lo espiritual.
Para ser espiritual debes ser luchador y resistente.

Debes resistir y no quejarte, sino serás como saco roto. Una persona resistente, aguanta
cualquier situación, si caen se levantan rápido, sino todo es fingido. El que tiene
resistencia cada vez está más fortalecido en la fe.

El ministerio nos ha sido dado por Dios y no es nuestro, no nos pertenece nada, todo nos
ha sido dado de Él, de Su ministerio. Si funcionamos es por Él, así que no podemos
autoproclamarnos y decir " mi ministerio o mi llamado". La gente se hace propiedad o se
apropia de cosas que no son suyas sino que les han sido dadas por Dios y no les
pertenecen, es temporal, porque todo proviene de Él, y es quien decide. Incluso nuestra
vida es temporal.

La cruz, la muerte, el arrebatamiento son misterios y les llamamos así porque no los
podemos ver, es espiritual, y sin fe no puedes ver lo espiritual.
Según hayas resistido, por tu abnegación, Dios te dará.

Para ser como Él, y parecerte a Él debes vivir como Él, hay que mirar los evangelios,
Jesús no vino a agradarse sino a servir. Jesús no vino a glorificarse a sí mismo sino que
vino a glorificar al Padre. Hoy la mayoría quieren enaltecerse ellos mismos.
Esta palabra me la dio el Señor hace 34 años, quería conocer como es el alma. Nuestro
rostro es el reflejo del alma, y no es terrenal, fue creada por Dios por su soplo, es como
alma-espíritu. No hay ninguna persona igual en su alma. Y Dios nos conoce a cada uno
por nuestro nombre.  Nosotros no podemos entender la naturaleza de Dios porque es
Espíritu que lo llena todo. Sus cosas son como los granos de arena que son incontables,
no alcanzamos a saber.

Para Dios tu alma tiene todo el valor, pero para nosotros tiene el valor de lo que
rechazamos de este mundo. No puedes valorar tu alma como valoras tu cuerpo, son
valores diferentes. El alma es la que cotiza, la que invierte para alcanzar lo espiritual,
pues el espíritu ya lo tiene todo.
Una persona carnal, afectada por el pecado no produce ganancia espiritual, porque es adicta a la corrupción del mundo. Sin
Jesús todo es corrupción. Nuestra alma es como un árbitro que controla nuestro cuerpo y actos. Si hay faltas y no está conectada a
lo espiritual cuando quieres retirarte ya es tarde. Cuando se engendra el pecado, al tiempo da a luz ese deseo y traiciona todo tu
cuerpo y te lleva a la muerte. Como dice la palabra: "... toda alma que pecare morirá".

Si practicas el pecado deliberadamente Dios te escupirá fuera, es como blasfemar, es pecado de muerte. Sino caminas con
vestiduras blancas Dios te borrará del libro de la vida. Sino aprecias tu alma, no entraras al cielo, ya que es por ella que entras al
reino de Dios, según la has purificado así tendrás.

Cuando buscas cosas diferentes sin consultar a Dios puedes acabar muy mal, al igual que cuando pruebas dietas sin control
médico te puede afectar gravemente. Tu dinero no te va a salvar, sólo puede salvarte Cristo.
Nuestra alma es como un contenedor que vamos echándole basura y acumulándola como en los vertederos. Eso hay que
cambiarlo porque ahora en Cristo es un tabernáculo, un templo para Dios. Así que debemos cambiar este sistema de muerte
antiguo para coger el de vida nueva que te da Dios.

Hay gente que ha hecho todo lo que ha querido mientras era joven, y cuando ven venir que se les acerca la vejez se proponen
entonces pensar en Dios. Al menos si cambian, se acercaran a la salvación, pero han desperdiciado mucho tiempo que ahora no
podrán recuperar, y purificar el alma requiere un proceso laborioso.

El alma es la puerta de tu corazón por el que tiene que pasar Dios para llevarte al lugar Santo. Si blasfemas contra el Espíritu,
Dios te borra del Libro de la Vida. No puedes jugar con tu alma, cuida tu boca, tu mala boca te puede matar.
¿Hallaré fe cuando venga? Según nuestro nivel de fe, Dios nos mira más de cerca. La fe viene por practicar, es un músculo muy
duro, no viene por leer y estudiar únicamente. Es algo muy duro de trabajar. Cometemos errores cuando abandonamos ejercicios
espirituales que son buenos para fortalecer nuestra fe. La fe se desarrolla como en un deporte, cuanto más la practicas más cosas
te vienen de Dios, por tanto, mejores registros alcanzas y mejor premio obtendrás. Todo lo que no proviene de fe es pecado. La fe
es un guerrero, que aguanta las batallas, el dolor.

Pedro se fijó en la fe del cojo, y le dijo “no tengo ni oro ni plata pero lo que tengo te doy”. Así fue como el cojo se sanó, y eso trajo a
miles.
Hoy la gente se ofende con el mínimo gesto, Dios pasa de todos aquellos que viven ofendidos por cualquier simpleza como el aire o
una mosca. Tu alma es un escudo para la palabra.., Jesús dijo: “..veo que mi palabra no encuentra cabida en vosotros”, los judíos
se ofendían con facilidad cuando Jesús hablaba.

¿Eres una persona ofendida? Párate y reflexiona, necesitas ser liberado cuando el pastor te trae la palabra porque has dejado de
hacer ejercicios espirituales.

Cuando tu alma toma contacto con el pecado, se reduce a nada. Por no darle el valor al alma sino a lo físico, lo que vamos a perder
va a ser muy grave. Hoy se aguanta todo lo malo, se permite demasiado en algunas congregaciones, pero el volante se ha puesto
para que sólo lo lleve uno, tenemos un problema cuando queremos conducir a Jesús, Él es quien nos tiene que dirigir a nosotros.
Proverbios 6:26
«Porque a causa de la mujer ramera el hombre es reducido a un bocado de pan; Y la mujer caza la preciosa alma del varón.»
Aquí no habla de una mujer normal, sino de una ramera, y si estás con ella convierte tu alma en algo vil. Si te lanzas a estas cosas,
te van a arruinar a menos que vomites eso de ti. El alma es preciosa, el cuerpo no.

El pueblo de Dios ha perdido la visión por permitir que las rameras entren en sus vidas, y les infecten. A las infecciones en las
mujeres en el antiguo testamento se les llamaba flujo, y el varón no podía tocar a la mujer en ese caso. Y la separaban porque se
consideraba inmunda. Los pecados que cometes ahora en Cristo te hacen inmundo, estás infectado de pecado. Las infecciones en
el cuerpo las quitamos rápido porque hay fiebre, pero las espirituales te impiden que seas usado, o útil para Dios. Las infecciones
están dentro, debemos examinarnos, porque siempre miramos las de los demás. Somos muy rápidos en señalar, por eso Jesús
dijo: “…el que no tenga pecado... que tire la primera piedra”. Y luego le dijo: “…vete pero no peques más...”, en este caso podía
referirse a que la próxima vez puede ser que te mate la pedrada y vayas al infierno, porque el alma que pecare morirá. El
escarmiento que Dios le ha dado a los que siguen estas cosas es dejarlos a la suerte.

Da gracias a Dios que te tiene aquí en la congregación y te está dando otra oportunidad.
Hay médicos que no son médicos, sino estudiantes que no tienen sentimientos, sólo trabajan como máquinas, pero los de verdad
son los que sienten el dolor de sus pacientes, y se preocupan por ellos. Así son los pastores verdaderos que llevan las cargas de
otros, porque les gusta lo que hacen, trabajan de corazón como estos médicos que tienen una vocación real.
Lo que no demuestras no convence. El alma es preciosa si se la lleva Jesús, porque no es tuya, pero si se va al infierno ya no es
preciosa.

No puedes cortar nada de tu alma como a tu cuerpo, debemos cuidar nuestra alma que es la que se salvará. Juan vio todo lo
que va a suceder ahora en el libro del Apocalipsis.
«sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo
fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es,»
1 Corintios 1:27-28 RVR1960

Lo necio del mundo éramos nosotros los gentiles, y el mundo se refiere al planeta. Un ejemplo claro lo tenemos en David, cuando
era joven era como lo débil del mundo, de la sociedad. Dios escoge a la gente que hace méritos entre la vida y la muerte, que
agradan a Dios. Hoy poca gente arriesga porque no tiene fe. Dios se fija en el interior de las personas, no todos somos iguales. El
corazón es el que te da el don especial y crece con él. Don de hacer buenas obras.
Satanás se transforma para imitar a Jesús, busca la adoración. Lo importante es no rozarse con la gran ramera. Todo el que no
tiene a Cristo es un desecho.

Ser cristiano es luchar y resistir hasta el final. La fe después de la tribulación crece.
Tu éxito está en lo que dejas. Nada se va de ti sino bajas, sino te humillas, sino abandonas el mundo.
Dios nos llama para hacer un trabajo de servicio. La obra que Dios hace con nosotros no es para presumir. Lo que te debe
preocupar es si eres o no hijo de Dios. Pablo a los honores del mundo lo llamo vil: “..todo lo tengo por basura por amor a Él”.
Parecerse a Jesús debe ser en su muerte no en su cara física de cuando estuvo aquí en la tierra. Dios es el que actúa, nosotros
sólo somos instrumentos. Él es quien sana, no nosotros.

El alma preciosa es la que está en peligro porque estamos ofendidos. De esta forma, no tenemos conciencia espiritual sino
terrenal que acusa y ataca, porque no queremos bajar. Cristo se adelantó en su alma para morir y el avivamiento llego cuando
descendió el Espíritu.

Cometemos muchos errores al creer al hombre de fuera. Debemos creer al hombre resucitado. No puedes servir a dos amos, sólo
a uno. La mujer ramera, es Satanás, y nos reduce con su basura a ser nada. Si el grano no cae y muere no puede llevar fruto.
Cometemos más pecado ahora que cuando nos convertimos, debemos cambiar rápido nuestra actitud. La palabra depresión no es
la más correcta, en la biblia habla de caída, desánimo y doble ánimo. Necesitamos tener fe, porque es lo que nos llevará al final y
ser salvos. No te fíes de tu fuerza física, ni de tu cuerpo porque cuando vas envejeciendo de poco sirve. Lo que se aguanta es la fe
hasta el final.

Lo vil es lo que éramos cuando vinimos a Jesús, ahora somos nuevas criaturas y debemos vivir conforme al nuevo régimen del
Espíritu. Todo lo que vivimos aquí es temporal, no sabemos cuando Dios viene por nosotros y la salvación es de gran precio.
Tiembla por tu salvación. Cuando peques en tu cama, llora, tiembla, arrepiéntete... el pecado es como una anestesia para el alma, y
si no reaccionas rápido luego es muy difícil salir. El pecado es dulce cuando entra, pero es amargo cuando el efecto se pasa.
Amargo es el sabor cuando terminas. Cuando se le pasa el efecto te es amargo como hiel. Por esta razón, un cristiano cuando
peca debería tener una actitud como que se muere, tomando conciencia que se juega la salvación de su alma.
La eternidad se puede ver en los milagros, y a Dios lo puedes ver por la palabra.
«a fin de que nadie se jacte en su presencia.»
1 Corintios 1:29 RVR 1960

El pecado también se puede manifestar en nuestros cuerpos mortales, como la lepra aparecía a aquellos que desobedecían a
Dios. Horrenda cosa es caer en manos de un Dios vivo, porque si lo has conocido y luego lo dejas, Él te va a escarmentar porque
no quiere la muerte para nadie. Cuando desobedeces te viene muerte espiritual, te vuelves tibio y Dios te vomita. No estás
realmente convertido.

La humildad es un gozo constante, como dice en Isaías: “… los humildes crecerán con alegría”. Los humildes tienen rostro de
león, no tienen cara de miserable. Jesús vestía humildemente para esconder su rostro físico, pero su aspecto era como de
multimillonario, era el Rey de Reyes. Pero Él no se aferró a ser Hijo de Dios.
Tu rostro muestra que no tienes ninguna queja de como Dios te ha hecho.
Ahora es el tiempo de amontonar y no de tirar piedras, déjalas fuera.
«Pero en una casa grande, no solamente hay utensilios de oro y de plata, sino también de madera y de barro; y unos son para usos
honrosos, y otros para usos viles.»
1 Timoteo 2:20

Hay cristianos que no hemos dejado de ser viles, no somos honrosos. La unción no te va a caer sino renuncias desde tu interior, y
dices estoy cansado de mí, de mis tropiezos.

Es muy difícil acercarse a Dios y es muy fácil alejarse de Él. Es muy fácil coger el pecado, pero es difícil sacarlo de ti.
Dios resiste a los soberbios pero da gracia a los humildes. Necesitamos gracia para todo hoy en día. Incluso en lo que te pones para
vestir, no se trata de llevar marcas, puedes llevar cosas que son baratas con mucha gracia. Por gracia somos salvos, y no
debemos olvidarlo.

El pecado te lleva así, con carga, es un peso en tu alma que te deja sin fuerza para seguir caminando.
Para que te vengan cosas de Dios debes vaciarte, bajar, humillarte y arrepentirte, y apartarte del mal camino.