IGLESIA CRISTIANA EVANGELICA
SAMARIA
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LA PASION
POR TI Y POR MI

CUALES SON MIS VESTIDURAS

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Necesitamos la santidad para verle
Lo difícil del ser es romperse, quebrarse delante de Dios. Alguien quebrado es porque el amor te vence. Estas
cosas no se pueden aprender en la religión. Dentro de la adoración es cuando se aprenden estas cosas o secretos.

A los niños el pecado los destruye o derriba, los maduros entran en su Presencia mediante la adoración y allí el Señor
les revela su luz. Los niños se aferran a lo natural y el poder que tienen es de este siglo. Al contrario los maduros
adoradores son poderosos en luz.

Jesús no le ponía condiciones al Padre.
Antes de ministrar palabra o sanidad, Jesús se levantaba de madrugada y buscaba la comunión perfecta con Él, ya
que necesitaba llenar su espíritu. Jesús marcó el camino para que nosotros anduviésemos por Él.
Jesús creó un precedente y nosotros debemos imitar y seguir su madurez dejando todo lo que es de niño. Si Jesús
murió por el pecado como lo va a consentir que viva en nosotros.

No podemos conocer a Jesús sino por el Espíritu se nos dará revelación.
A la eternidad no llegamos por el tiempo solo los que creen y le han conocido saben entrar en ella. El Dios de Amor
no habita en las estrellas o galaxias que están a millones de kilómetros, Él está en lo interno del corazón.
Tenemos que salir de dentro de nosotros mismos para entrar en el corazón de su amor.
Millones se pierden, millones están buscando a Dios y otros tantos están ya dentro de su corazón. Cuando ya no
vivimos de forma mortal Él se manifiesta con lo invisible.

Dios ha cerrado todo ya con el ARREBATAMIENTO todo va a girar en torno a la santidad necesaria para verle.
Con las vestiduras espirituales que tenemos se hace la diferencia. La santidad se determina por la justicia que
practicamos.

Éxodo 28:1
Dios le dice a Moisés que separase de entre medio del pueblo a los que practican justicia, eran más dignos que los
demás. Las vestiduras hoy también marcan la diferencia en nosotros.
Caín se dio cuenta del nivel que tenía Abel y por eso se encendió en celos y envidia. Las ropas que vestía Abel junto a
su ofrenda eran del agrado del Padre.

Dios usa su manto para abrazarnos y abrirnos su manto de amor es su Palabra. Ella nos protege y nos defiende.
La carne incurrió en pecado como tipo de mujer, Eva pecó e involucró a su marido Adán a pecar. EL Padre mató a un
animal para poder cubrir con su piel, su manto de amor a los cuerpos desnudos por el pecado.

Los maduros cuando reciben el manto o los vestidos de Dios no se rebelan sino que aceptan su juicio o sus
decisiones.
El niño se esfuerza para salir de pecados, el maduro se esfuerza para entrar en la Nueva Jerusalén. Depende de lo
cerca que estamos del Señor serán así nuestras ropas. Las vestiduras de santidad entonces su fuerza se perdió. El
Pastor está para vestirnos con ropas de santidad según sea el celo que existe en su corazón.

Los carnales no suelen vivir en el amor ágape, porque le dan toda la importancia al ser natural. Si tengo a Dios mi
vida no tiene fin, sino eternidad con Él, según lo que aquí he sembrado. Las coronas que Él coloca en nuestra cabeza
es la que nos distingue. Según el celo por la santidad así será de valiosa la corona que Él nos ponga.

La santidad del anciano Gayo testificaba de que era prospero en lo espiritual.
¿ Cómo nos quiere vestir Jesús ? El fue desnudado para que a nosotros no nos falte su manto.
Me debo ayudar a mi mismo dejando al ángel a que me vista.
Dios nunca usará a nadie que no haya sido quebrado. A veces el pastor usa personas que no están rotos ( no queda
más remedio ) pero el Padre no los usará.

La cruz no tiene validez cuando es física pero lo que se consiguió en ella tiene todo el peso de gloria. Su cruz valió
por lo que Jesús consiguió muriendo en ella.
Si renuncio a mi cruz no consigo nada.
Muchos presumen de cruz pero no alcanzan nada. Si paso una prueba de fuego y no consigo nada me ha sido vana
o innecesaria esa prueba. A la cruz Jesús le sacó todo el fruto que existía. Con los clavos Jesús venció todas las
tinieblas.