IGLESIA CRISTIANA EVANGELICA
SAMARIA
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LA PASION
POR TI Y POR MI

LAS CLAVES PARA DESARROLLAR LOS FRUTOS DEL ESPIRITU

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Tenemos que absorber la Palabra
Nuestras vidas dependen del agua, si recibes la palabra pero no tiene agua (creencia, fe, perseverancia, adoración..) no te
produce fruto. Somos como las plantas. Si nuestro corazón no absorbe la palabra y sus maravillas es que tienes un corazón de
piedra.
No perteneces al cielo porque no tienes un espíritu de familia. La imagen de Dios en el hombre estaba desfigurada, se perdió. Dios
tuvo que recuperarla mediante símbolos en el antiguo testamento.
La palabra es Jesús, es lo máximo a respetar, porque si fallas en la palabra no te vale lo
demás. Dios está derramando su agua continuamente y llevas muchos años sin
absorberla. Los corazones buenos absorben todo pues han desarrollado una capacidad
para oír y absorber.

Dios te pedirá cuenta por el agua que te trajo, y a través del agua salen los frutos. Los
frutos no salen cuando el alma está seca. Hay doce árboles en el cielo a través de los que
podremos desarrollar el alma y el espíritu en el cielo hasta alcanzar estaturas. Si subes
sin fruto y sin obras solamente serás salvo por fuego, y tendrás que rehabilitar tu alma. Allí
el alimento está en dos partes: el amor y la luz.

Desconocemos por falta de reverencia porque no tenemos capacidad para recibir.
Muchos no absorben el agua, la palabra y se ve en sus actitudes. A Pablo Dios le
permitió que tuviese un aguijón para que las glorias que tenía en su corazón no le
exaltasen a si mismo.

Si no eres una persona que absorbe, no buscas los ríos de Dios. Sabemos que en
el planeta no se puede vivir sin agua, cuanto más las aguas de Dios en nuestra vida. Ser
malo es no darle la gloria a Dios, no entregarte, no respetar, no obedecer... No se trata de
saber el día, sabemos que hay un reloj que es Israel, se trata de tener tu vida al día,
preparada y absorbiendo el agua que Dios derrama. Sufriremos una tribulación antes del
rapto porque su fin es el purificarnos.

Los cristianos hoy día no están sometidos, y donde no hay sumisión no hay respaldo.
Si no escuchas te quedas. Si eres de Dios debes escuchar primeramente al pastor que
tienes, al que Dios ha puesto. Hoy los púlpitos están muertos, sólo aportan conocimiento
y letra; sin embargo, Pablo dice que él no venía con palabras de humana sabiduría sino
con demostración del poder del Espíritu Santo. La gente se desvía de la sana doctrina, de
la palabra. Jesús dijo escudriñad las escrituras, tuvisteis vuestro tiempo pero la
despreciasteis, por eso ahora no tenéis agua, tu tierra está seca y enferma. Has perdido
las oportunidades que Dios te dio. Abrazan más su protagonismo, su yo, su ego y
reaccionan siempre con un rebote.

Creemos que estamos reflejando a Dios y sólo lo hacemos el domingo. Debemos
saber que por desobediente y por ser casi tibio te quedas. No abraces todo el
ecumenismo que te traen los de afuera, está todo muy corrompido de protagonismo. El
diablo está agitando al mundo, y lo lleva a la locura, todo lo que viene cada vez es peor y
no puedes hablar porque te detienen e incluso te pueden sancionar.


La duda mata, la creencia te salva. Lo que menos le gusta a Dios es que faltemos a la autoridad espiritual que ha puesto en la
iglesia y que alteren su palabra. Nuestro estado de ánimo y personalidad depende de que dentro nuestro haya buena tierra.

Hay 4 tipos de modelos de discípulos, y a parte están los que no alcanzan ni el paraíso. Los bebés en el cielo no tienen obras, y en
el cielo no tienen recompensa, se alimentarán de los árboles del cielo. Jesús habló más del infierno que de otra cosa porque no
quiere que ninguno se pierda. A la gente no le importa la vida, el cielo, está preocupada en otras cosas que no le van a llevar al cielo.
Cuando uno no tiene ánimo no trabaja, no se esfuerza. Dios nos ha dado gozo espiritual.

¿Como se desarrollan los frutos?

Los doce árboles que están en el cielo son los árboles de la sanidad para aquellos que llegan al cielo a cero, es decir, han sido
salvos por fuego y han llegado sus almas heridas. Sin embargo, los discípulos que han llegado crecidos y se han desarrollado no
tienen heridas, éstos no están por responder a los que le hacen daño.

El primer fruto que Dios te da es el fruto temprano, el almendro. Jesús es el almendro, y significa el báculo, la vara que florece.
Cuando uno se convierte el primer fruto es que floreces. Y luego se transforma. El verbo hecho carne.

Recibimos mucho de Dios pero pocos lo reciben en su corazón. Es necesario que atendamos con más diligencia, con más
velocidad porque ya llegamos tarde para estar preparados. Por cuanto os habéis hecho tardos para oír, decía Pablo, necesitáis
leche espiritual para ir al paraíso.

Jesús era la gloria y ellos no lo vieron, porque había una mente religiosa. Lo que vale es la reacción a su gloria. Juan era el discípulo
perfecto porque tenía mucha sensibilidad y mucha profundidad del amor del Dios. Juan lo veía en persona en su interior, y en la isla
de Patmos en su vejez estaba viendo todo lo que acontecerá. Nosotros ahora estamos viviendo el mensaje de las 7 iglesias. Si has
echado a Jesús de tu corazón y el diablo está poniendo su mundo en ti estás siendo de la Laodicea. Debes apresurarte a
arrepentirte y cambiar tu forma de vivir.

En el estanque de Betesda venía un ángel y movía las aguas y el primero que se metía dentro era sanado (S. Juan 5). El movimiento
de las aguas representa el movimiento de la vieja levadura. Hoy no tenemos esto, Él nos ha sacado la levadura vieja y nos ha puesto
la nueva masa. Pero dependiendo de cómo te has desarrollado, eres más sensible al Espíritu. Nadie tome tu corona, y el que
camina limpiamente estará con Él con vestiduras blancas.

El Señor dará la lluvia temprana y la última, que es la promesa del rapto. Pero debemos estar listos y preparados para ese día.
Nadie se podrá acercar al Señor sino no ha subido vestido de boda, de no ser así estarán en las últimas filas. Estar vestido de
bodas es que tienes obras, tienes diademas y coronas.

La clave está en humillarse y no en pensar en lo que tienes o crees que has alcanzado. Que el justo me reprenda (que me
corrija) me hace un favor. Humillaos pues bajo la poderosa mano de Dios. O te humillas o te humilla. Dios va a permitir crisis para
que seamos humillados y aprendamos. Si tú te humillas te ahorrarás que Dios te humille con su vara.

Cuando la mente es un bloque con el alma no ha habido desarrollo espiritual. No ha tenido un corazón abierto, has estado siempre
herido y no has conocido el Amor De Dios.

Ir a los reinos dependerá de los frutos que hayamos desarrollado en la Tierra. Los frutos nos capacitan para vivir en otras
dimensiones aquí. El discipulado consiste en morir, así vas alcanzando frutos y la plenitud. Por tanto, la plenitud consiste en morir.
Ahora somos candidatos para arrebatar el reino.

El fruto de justicia es el más serio y el que menos practicamos. Los justos son los que han alcanzado la plenitud del Espíritu. Todo
está en tu capacidad, en lo que has hecho con el primer fruto del almendro. No le pongas velas a Dios , se tú la luz porque Él es
Luz.

Esas moradas de lucha, de que mueres por Él se te han ido porque has dejado que haya carne en ti, ahora necesitas otra vez leche
espiritual. Dios espera de nosotros los primeros frutos: el almendro. A Jesús desarrollándose en salvación dentro de ti.

Están son la claves para desarrollar los frutos:

2 Pedro 1:5    RVR 1960

Las personas solícitas por Dios, Dios las pone a parte. Los frutos del Espíritu son afecto, preocupación por los demás, solícitos en
guardar la unidad… No se trata de decir que tienes frutos, se tienen que ver y desarrollarlos en ti. No eres un reflejo de Dios porque
tus palabras no tienen vida. Por eso debemos quitar nuestro mal carácter y personalidad.

Los últimos van a ser primeros porque nosotros nos hemos dormido cuando estaban bajando las aguas, y hemos sido
irrespetuosos. Nosotros hemos salido del costado de Jesús no de Abraham. Todas las cosas son hechas en el nuevo régimen del
Espíritu no de la letra. Pensamos que somos un buen queso manchego y somos un queso llenos de agujeros y ratones.

Así que debemos añadir y no restar, sino ser solícitos en guardar la unidad. Tengamos más diligencia para apartarnos de la vieja
naturaleza para producir frutos. Tu forma de ser es un impedimento para alcanzar los frutos, y eso te pasará factura en el cielo.

Génesis 4:3   RVR1960

“Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová. Y Abel trajo también de los primogénitos
de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda;”

Las ofrendas te corrigen espiritualmente. Cuando te quitas la bendición por incredulidad, ya Dios no puede aceptar tu ofrenda a
menos que te arrepientas y lo hagas de nuevo con el corazón. Dios busca frutos que abunden en nuestra cuenta. Dios no es injusto
para olvidarse de la obra de fe y de amor.

Salmo 1:1-3

Dios te ha dado oportunidades grandes de tener frutos. La prosperidad de un cristiano está en estar en sus corrientes de aguas. No
hay gloria sin dolor. Los frutos deben producirse en ti por el sufrimiento. En las ostras no hay perlas sino hay irritación. Dios te
permite crisis para que confíes y se produzcan frutos en ti.

A Dios no le gusta que vayas señalando a la gente que te ha hecho mal. No hace falta que hables tanto, hablaran tus heridas y darán
fruto. Al Padre lo que le agradó fue el fruto que sacó Jesús de su muerte. Su muerte se volvió fruto. No se corrompió.

Dios dice madura en la palabra; porque sino tienes palabra no tendrás fruto. El peligro es que rechazaste el agua. Ignoraste
las escrituras. Los frutos vienen con sufrimiento. Todo el que bebe de su agua nunca tendrá sed, todo el que oye su palabra vivirá
mas el que no la oyere morirá. No se vive de lamentos porque eso no te va a ayudar a creer; Él no va a cambiar su palabra para ti,
no la ha cambiado para nadie.

Si tienes una alabanza en dimensiones de gloria es porque pagas un precio. Uno recibe lo que cree. Lo que has creído eso
recibirás. Job vivía muy bien pero descuidó su casa, sus hijos y esposa. Y mientras estaban de fiesta todo se fue de golpe. Dios lo
que buscaba de él era responsabilidad. No era responsable de su casa. Pero Dios buscaba una cosa personal de él que era
adoración.

La imagen que tiene que permanecer en nosotros de Él es la imagen espiritual, que son los frutos. Los cristianos nuevos deben
parecerse a la imagen del que lo creó, el segundo Adán (Jesucristo) fue mayor que el primero.

Dios no soporta que seas un respondón y te hagas el listo ante Él. Vemos como a Sara le reprendió porque le trató de
mentiroso cuando se río. Las risas son burlas. Dios es amigo del que le respeta y le considera. Los rebeldes de carácter deben
comer frutos para poder desarrollar su Espíritu.

Estamos en la estación final, ya no hay tiempo. Los frutos sin raíces no crecen, necesitan palabra y agua (creencia, fe,
perseverancia, adoración…) para que crezcan. Sed sabios y escapar como gacelas del lazo del cazador.