TENER HAMBRE DE LA PALABRA DE DIOS

NO DEBEMOS PERDER EL HAMBRE DE LA PALABRA DE DIOS NUNCA
Nos podríamos pasar tiempo y tiempo hablando del compañerismo, del Amor de Dios, de la unidad sincera, etc.
En una ocasión la Pastora Maru viajó a Guatemala, junto a su marido. Fueron invitados por el hermano Godoy, de la
congregación de aquel País. En una campaña que estaban celebrando al aire libre, estaban llegando cientos de
personas para escuchar la palabra y lo hacían en camionetas. Personas mayores con niños pequeños se
amontonaban y todo porque tenían hambre desesperada de la Palabra de Dios. Este hecho le impactó mucho a
Maru, porque aquí en nuestra nación las hermanas ponemos muchas escusas a la hora de acudir a la congregación.

La pastora Maru les compartió en una reunión para setecientas mujeres; les habló del Amor de Dios y fue impactante
para todas. La sencillez y el cariño que se expresaban mutuamente, fue muy dulce.

Aquí no parece ser suficiente el ejemplo que se está viendo en los pastores, porque las hermanas suelen ir en su
caminar muy por libre.
Por otra parte el Señor está permitiendo que hayan señales, visiones y sueños en nuestra iglesia, esto es para
agradecer, porque nos acerca a las revelaciones que dice las escrituras del cielo.

De todo lo que el Señor nos está dando, Él nos pedirá cuentas. No es para pasar por alto los testimonios de
hermanas que viven en condiciones muy difíciles, pero eso no les impide buscar al Señor. Debemos ser
transparentes y dar las cosas que tenemos en el corazón y no vivir de apariencia.

Nuestro interés siempre es que llegue a la necesidad de las mujeres, aunque sea sólo una palabra.
Como cada una de nosotras somos muy distintas, queremos ser una, para conseguir ser como Rut en devoción a
Noemí. Con estas series de programaciones estamos aprendiendo más y más de lo que Dios desea para nuestras
vidas.
Dios no conoce o no se fija en el origen natural de nuestra cultura. Pero es importante reflejar lo grande d dios pero de
una forma muy sencilla.

Dios prueba las palabras que decimos y lo hace más rápido de lo que nos pensamos. Nunca pondrá el Señor en
nuestra boca palabras que puedan ofender a ninguna hermana. El Amor de Dios es benigno y siempre edifica en la
comunión. Dios está siempre construyendo y lo que Él hace lo hace desde la santidad. Este amor es el que dice
“donde tú estés, allí estaré yo siempre”.

A las mujeres que estamos en Dios, no nos dejan de pasar desgracias, pero la manera de soportar es muy distinta.
Nosotros le enseñamos a nuestros hijos pero luego ellos utilizaran nuestro ejemplo para seguirlo o no, de ellos
dependerá, pero nosotros debemos serle ejemplo.
Las personas que nos conocen piensan o esperan vernos car cuando pasamos una enfermedad, o una crisis, pero
cuando nosotros les demostramos que Dios nos cuida, entonces se sorprenden. Al pasar ellas por un problema nos
piden ayuda porque saben que a nosotras Dios nos oye.

Aquí en la iglesia se enseña a las mujeres que acuden a pedir comida, que también tienen que buscar la comida del
Cielo primeramente. Samaria es una escuela viva para las familias. En la escuela de Dios, se debe aprender en
silencio. El silencio de Jesús en la Cruz, nos habló más que todas las palabras dichas.

Para que en nosotras como mujeres se vea la bendición del cielo, tiene que haber una unidad y una
sumisión.
Dios espera de su pueblo, en general, más práctica y menos teórica. Porque si somos muy teóricos pero no
amamos con el corazón, ¿Entonces qué? Si en la iglesia hubiera más práctica que teórica, estaríamos en el cielo ya.
Cuando vivimos por la Palabra, nunca le faltará aceite a nuestras lámparas y cuando Él venga a buscarnos
estaremos listas de manera personal.

A muchos inconversos que no creen en absoluto ni en el cielo ni en el infierno, les podemos decir: Si todo fuera
mentira y no existiera ni cielo ni infierno, tú y yo no perderíamos nada. Pero si resulta que yo tengo razón y sí que
existe el cielo y todo lo demás, entonces, tú que no crees en nada, te perderías y yo me salvaría, por lo tanto, crees
es mucho mejor.

Bendiciones.
IGLESIA CRISTIANA EVANGELICA
SAMARIA
martes a las 19:00 h
viernes a las 19:00 h (culto de oración) 
sábados a las 18:00 h
domingos a las 11:00 h y a las 18:00 h

IGLESIA SAMARIA. TERRASSA
C/ Moncada 664 Terrassa (Barcelona - España)
Telf. (+34) 93 731 11 81
samaria@iglesiasamaria.org
MUSICALES DE SAMARIA
HORARIO DE CULTOS
LA PASION
POR TI Y POR MI
>>VOLVER AL MENU DE MUJERES CRISTIANAS